¿Os habéis fijado lo que hace el trabajador con el pico?...que buena –y triste- metáfora de la vida...se me ponen los pelos de punta.
Lo peor es que en la sociedad en la que vivimos este pensamiento es una utopía, no podemos ni “debemos” permanecer en la niñez, pues a los que así lo hacen se les califica de retrasados, irresponsables, insensatos, ingenuos y pueriles. Y si a pesar de todo seguimos queriendo intentarlo, nos pasará como al niño que abandonó su cabaña para buscar la infancia eterna y cuando, cansado de preguntarle al bosque, al cielo y a las estrellas por ella y no encontrar respuestas, regresó abatido a la cabaña, descubrió que ya no cabía en ella porque había crecido y había desperdiciado su infancia persiguiendo un sueño. Triste pero cierto.
¡No dejemos de ser niños en algunos momentos de nuestra vida!




